¿Cómo es posible que vayan a destruir una zona verde, calificada así en el Plan General de Ordenación Urbana de San Sebastián, para levantar un artefacto comercial que no se justifica desde la primacía del interés general?
Los discursos políticos insisten en la sostenibilidad, en el respeto al arbolado y a los espacios verdes, más aún si aportan calidad medioambiental en el paisaje urbano. Pero la ciudadanía donostiarra no debería consentir el error que provocará el gobierno municipal en la ladera de San Bartolomé.
Se trata de un espacio libre verde que, además, está protegido en el Plan de Protección del Patrimonio Local y en sentencias judiciales, al ser parte del conjunto formado por la fachada del convento y el muro de San Bartolomé. Dicha norma señala: “Se prohíbe la implantación en esa ladera de elementos de urbanización y edificación que impidan la integración visual del conjunto desde la cota del Ensanche y/o supongan interferencias visuales significativas”.
Sin embargo, en vez de dignificar esa zona verde van a excavar la ladera para levantar un edificio de 45 metros y 10 plantas. El envoltorio del hormigón será un entramado de tuberías de riego y mallas de sujeción para las plantas que cubrirán con una mancha verde paredes con pendientes, casi verticales. Ahí está el fraude de ley: en la degradación de una ladera que era dominio público y a la que, tras las obras del artefacto comercial, el actual alcalde Goia se atreve a calificar como parque (!), aunque carecerá de arbolado y la degradación del paisaje, el desprecio a la memoria de la ciudad y la pérdida de calidad medioambiental será enorme.
¿Que hay detrás? Este centro comercial insostenible añade más ingresos a la Sociedad mixta San Bartolomé Muinoa de la que forman parte el Ayuntamiento y cuatro constructoras e inmobiliarias; es la Sociedad que ha gestionado toda la operación de regeneración de Amará Viejo-Alto de Aldapeta que nos permitió el realojo de 170 vecinos. Obtiene así otros 12 millones de euros (aunque se valoró en 20 por el gobierno municipal hace tres años) a cambio de vender a un fondo de inversiones el terreno para edificar un centro comercial innecesario que albergue más franquicias, restaurante con uso de las terrazas, gimnasio, gran supermercado y un parking de rotación en plena Zona de Bajas Emisiones para colmo de contradicciones.
El centro comercial es posible porque el exalcalde Izagirre (Bildu) promovió y tramitó desde 2014 una reforma del Plan General para ese territorio, introduciendo cambios no recogidos en el Plan que los socialistas dejamos aprobado y en ejecución desde 2009. Con los cambios querían garantizar mayores ingresos y obtuvo el apoyo unánime de todos los grupos. La misma actitud fue mantenida por el actual alcalde, Goia (PNV), con la aprobación final de la reforma del PGOU en octubre de 2015 y de un Plan Especial, en enero de 2023, que detalla el proyecto de edificación del centro comercial y la urbanización de la ladera.
Mientras, el mismo alcalde impide el derecho de acceder a documentos públicos para conocer los resultados económicos de la actuación urbanística en el barrio, actuando así en contra de la Ley de Transparencia como señala el Ararteko. Se pretende justificar “el favor” haciendo alusión a que las expectativas de beneficios de las constructoras experimentó una ligera rebaja en los precios de venta de los nuevos pisos con motivo de la crisis inmobiliaria que explotó en 2008. ¡Se trataba de compensar! ¿Acaso el principio de riesgo y ventura empresarial no es de aplicación a las constructoras en una ciudad como Donostia, con el suelo más caro de España?
El Ayuntamiento ya ha recuperado, con la superación de la crisis en la ciudad, el valor del suelo que aportó en 2009 para hacer posible las intervenciones previstas en el barrio. El último episodio del alcalde ha sido sacar a venta los aprovechamientos de suelo municipal en el mismo barrio para la construcción de 36 pisos de precio libre en una ciudad con una oferta de vivienda pública inexistente durante doce años.
En marzo de 2023 solicité al alcalde la recuperación de la ladera verde de San Bartolomé, un sitio vinculado a la historia de la ciudad. La alternativa es un proyecto de jardinería y paisajismo en favor de un Parque urbano accesible de 3.800 m2, con mucho arbolado bien escogido y una configuración armónica con el Ensanche Romántico de San Sebastián, ideado por el arquitecto Cortázar en el concurso de 1863. Nunca obtuve respuesta.
Odón Elorza / Ex alcalde de San Sebastián, 1991-2011.
Publicado en eldiario.es Euskadi / 2 de agosto de 2024.
Deja un comentario