Hace solo tres años nos dijeron desde el Gobierno Municipal de San Sebastián que el Plan Especial, aprobado en enero de 2023, era imprescindible para ejecutar un proyecto comercial especulativo e ilegal en una parcela verde en San Bartolomé. Acusaron a la Plataforma Ciudadana, que denunciaba el proyecto por ilegal, especulativo e insostenible, de poner en el riesgo de una quiebra económica toda la operación urbanística de regeneración en todo el ámbito del barrio de Amara Zaharra-San Bartolomé.
Hace solo 10 meses nos enfrentábamos al Ayuntamiento, constructoras y un fondo de inversión que empujaban en favor de un proyecto de Centro Comercial y gran Parking en una ladera protegida. Un espacio libre, hasta la modificación del Plan General en 2015, que estaba destinada a convertirse en parque público.
Hace solo 10 meses un fondo de inversión tenia una Licencia de obras y el Ayuntamiento, con la excepción Elkarrekin Podemos, justificaba y apoyaba, sin dudas, una operación nefasta desde un punto de vista medioambiental, contraria al patrimonio local y a la Memoria de la historia de la ciudad, perjudicial para el pequeño comercio y la calidad de vida de los vecinos de la zona. Una operación urbanística que durante 12 años nos repitieron que era buena e intocable. Solo buscaban más plus valías. Todos.
Anteayer se pudo escuchar, en el Pleno de enero, descalificaciones, que no pude responder, contra la Plataforma cívica que promovía, mediante una Moción, una propuesta que llamaron frívola, irresponsable, peligrosa y contraria al interés de la ciudad. El alcalde y el PNV no decían la verdad.
Nada de ello era cierto, porque todas nuestras propuestas sobre la necesidad de modificar el Plan General de esa zona para eliminar el uso comercial de la ladera y defender así con garantía el interes general frente a terceros especuladores, acordar la caducidad de la licencia de obras del centro comercial, no conceder indemnizaciones al fondo de inversión ni a las constructoras y abrir un proceso de participación y consulta ciudadana sobre el Parque público y el Muro Verde en San Bartolomé, todas, se han acabado aceptando. Hoy lo leemos en un periódico local.
Para conseguirlo, hemos presentado decenas de propuestas al Registro y a los grupos municipales, escrito artículos, celebrado reuniones técnicas de trabajo y asambleas, hemos elevado recursos ante el Ayuntamiento y los tribunales, 7 quejas al Defensor del Pueblo (aquí el Ararteko) por falta de transparencia, celebrado ruedas de prensa, reuniones con todos los partidos y con el alcalde y movilizado a la opinión pública donostiarra. Todo para defender un Parque público y para proteger mejor frente a terceros los intereses generales.
Después de tres años de lucha nos sentimos felices por estar ante un escenario muy diferente para San Bartolomé y celebramos los compromisos arrancados al Pleno, a la Junta de Gobierno y al Alcalde. Han tenido que girar 180 grados.
Lo vemos como un éxito del movimiento ciudadano. Sí, lo afirmamos. La Plataforma Ciudadana San Bartolomé ha demostrado que la PARTICIPACIÓN CIUDADANA y un movimiento cívico organizado, constructivo y propositivo son necesarios para la mejor defensa del interés general de la ciudad, la biodiversidad y de la democracia local.
El tiempo nos ha dado la razón. Teníamos razón. Ahora vamos a continuar, con más ganas, hasta lograr el Parque en la ladera y el jardín vertical natural en el Muro de piedra arenisca de 30 metros de altura, construido en 1914.
Donostia – San Sebastián, 7 de mayo de 2026.

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